Cuando en
tu vida concluye una etapa, cuando una cima logras
conquistar, cuando obtenemos al fin lo que deseábamos
alcanzar, cuando después de la euforia natural al
deleitarnos con la victoria de un sueño convertido en
realidad nos enfrentamos a un espacio vacío y nuestro
espíritu busca con ansia realizar una nueva conquista, es
cuando encontramos el tesoro que cada día podemos acrecentar
y en la dimensión de nuestra búsqueda estará nuestra
grandeza.
Buscar es
un camino que nos lleva a la sorpresa diaria de algo
diferente, así en cada amanecer debemos proponernos algo
nuevo descubrir, con esta actitud jamás el aburrimiento nos
alcanzará y mantendremos entonces nuestra capacidad de
asombro, pues a cada instante de nuestra vida existirán
dimensiones distintas por conocer, áreas no descubiertas en
la ciencia o en la técnica, rasgos desconocidos en los seres
vivos y en nosotros mismos.
Tu
búsqueda será el pasaporte para vivir sin hastío, en un
crecimiento continuo, sin más límites que los que tú quieras
imponerte, en un camino sin final, un sendero de luz que
jamás dejará en la oscuridad tu espíritu.
Conserva
por siempre esa chispa para que ilumine por siempre tu ser,
nunca ceses de buscar y siempre podrás encontrar. En ti
mismo existe la grandeza infinita de Dios, en esa búsqueda
la encontrarás y una vez conociéndolo, tus fronteras se
convertirán en inmensidad no conocida del Creador.
Miguel Ángel Cornejo