DISFRUTAR
“Lo pedí todo a fin de poder disfrutar
de la vida, y se me dio la vida de manera que pudiese gozar
de todo.”
Anónimo
Los líderes saben que el tesoro más valioso que poseen es su propio
tiempo y no se dan el lujo de malgastarlo, su presente es lo único que
les pertenece.
Miguel Ángel Cornejo
El
cementerio de la felicidad
Los
cementerios me intrigan no porque crea en los muertos y en los
fantasmas, sino que me produce una profunda reflexión. Sería muy
interesante anotar en los epitafios de todas las tumbas cuantos días esa
persona fue realmente feliz, que haya disfrutado intensamente, momentos
que la hicieron vibrar al máximo con esa inigualable sensación de
sentirse plena. Tal vez al momento que vio nacer un hijo, besar a los
seres que amaba, reencontrarse con un amigo, hermano, recibir una
caricia, la ayuda inesperada o la fiesta sorpresa, el entregarse
plenamente a la persona amada, cuántos años, meses, días, horas y
minutos disfruto a lo largo de su vida.
Seguro que en más de un epitafio debería leerse: “Aquí yace alguien que
pensó que mañana iba a ser feliz”, pues de tanto esperar la vida se le
pasó, se graduó en el arte de no vivir.
Debemos llevar un registro de los momentos de felicidad, proponernos
vivirlos cada vez con más frecuencia e intensidad, y el secreto para
lograrlo ¿cuál es?: conservar e incrementar nuestra capacidad de
admiración, de ser conscientes que el presente es el regalo que día a
día nos concede el Creador. Ser más sensibles a las cosas que
aparentemente son simples pero que encierran un mundo maravilloso: un
amanecer con su policromía de luces, un ocaso con su infinitud de
tintes, la lluvia, la sonrisa de un niño, el arte de una mariposa, el
despertar, el disfrutar la comida, el vino y al amigo, el secreto para
despertar es vivir intensamente el presente.
Hay
quienes están comiendo una manzana y están pensando que sería mejor una
naranja, quien está en la playa soñando en estar en la montaña, quien
desea que el día termine pues le aburre todo, quien está con una persona
pensando en otra. El arte de disfrutar es estar contento, complacido con
lo que ese momento nos esta ofreciendo y no añorando lo que en ese
momento no tenemos.
La
gente piensa que la felicidad es un lujo que no se pueden dar, pues
según ellos “han sufrido tanto” que sería casi un sacrilegio el
disfrutar. En una ocasión celebrando una reunión de amigos en la playa
en un lugar verdaderamente mágico, uno de ellos me retó diciéndome: “ Yo
he sufrido más que tú”, a lo cual solamente le respondí: “Pendejo”. La
vida no es concurso de felicidad o de sufrimiento, cada quien lleva su
propia contabilidad lo cual no es comparable ni transferible.
La
sabiduría consiste en saber rectificar y ratificar, cambiar lo que
debemos cambiar y confirmar aquellas conductas que nos han producido
felicidad.
Los
líderes saben que el tesoro más valioso que poseen es su propio tiempo y
no se dan el lujo de malgastarlo, su presente es lo único que les
pertenece.
La
capacidad de admiración es tal vez la principal cualidad que teníamos
cuando éramos niños, la vamos perdiendo en una dosificación de
problemas, de cosas y de realidades que más que ayudarnos nos han
alejado de las maravillas que nos rodean. Es necesario sensibilizarnos a
nuestro entorno y no permitir que la cultura de consumo nos consuma la
vida, aprender a bien-estar es el secreto para disfrutar.
Miguel Ángel Cornejo
Fuente: Enciclopedia de la Excelencia