Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad.

Quienes somos

Visión

Misión, Valores Corporativos y Filosofía

Para servirte

Sistema de desarrollo corporativo

Programa de Formación Corporativa

Curriculum Miguel Ángel Cornejo

Video "Y se hizo"

Conferencias Magistrales

Programas Especiales Corporativos

Claustro Profesoral

Egresados

Business Center

 Excelencia día a día 

Frase de la semana

Pergamino de la semana

Calendario de Actividades

Programas de Radio

 Cápsulas de excelencia

Actitud Positiva

Secretos para Triunfar

Juventud de Excelencia

Valores Personales

Valores Sociales

Valores Corporativos

Liderazgo Personal

Liderazgo Social

Liderazgo Corporativo

Compromisos

Reflexiones para Ser Mejor

Actitudes para Triunfar

Poder del Éxito

 Excelencia Empresarial

Artículos 
Búsqueda de la Excelencia a nivel mundial
Testimoniales
Video "Canal de Panamá" Testimoniales Empresariales

Inscríbete a la Revista Excellentia

 Metáforas y Pergaminos

Ahora sí serás feliz

Desafíos de Excelencia

El don de la libertad

La fuerza del amor

Sonreír

Biblioteca de Metáforas y Pergaminos

 Tienda virtual

Tienda de la Excelencia 
Productos Virtuales
Promociones 

Preguntas Frecuentes

 

CÁPSULAS DE EXCELENCIA

 

LIDERAZGO PERSONAL


 

El poder transformador

 

Un niño le preguntó a un escultor que trabajaba con un bloque de mármol

—¿Qué haces?

—Espera y lo verás —le contestó.

Días después, el niño admiró sorprendido la hermosa águila que este hombre había esculpido y nuevamente preguntó:

—¿Dónde estaba?

—Dentro del bloque de mármol.

—¿Pero cómo la sacaste?

—Solamente quité el mármol que le sobraba.

—¿Y todas las piedras guardan águilas?

—No, hay una gran variedad de figuras y además todas son diferentes.

—¿Cómo sé que hay una figura bonita dentro?

—Si observas el bloque con cuidado, estudias sus características, seguramente podrás imaginar la escultura que hay dentro.

—¿Y hay también monstruos?

—Claro, depende de ti si lo que deseas encontrar es algo hermoso o espantoso.

- Si yo deseo solamente figuras bellas ¿qué debo hacer?

—Con mucho cuidado, paciencia y amor ve quitando el mármol que le sobra y verás cómo la magia hará que la piedra se transforme en una escultura extraordinaria.

 

Así, el líder se convierte en un escultor de su gente y logra hacer de personas ordinarias seres extraordinarios; el poder transformador que han aplicado los líderes más destacados, logra desarrollar gente de calidad a su alrededor. Ellos son en realidad los que llevan a cabo el sueño del líder; las obras las hacen los seguidores y es por ello que deben ser su principal ocupación.

Sócrates sustentaba que los esclavos y los nobles tenían la misma capacidad para razonar, principio universal que nos distingue de los animales; así todos los seres humanos tenemos la potencialidad de superarnos; una tortuga no se puede hacer más tortuga, un caballo más caballo, en cambio el ser humano cada día puede lograr ser más humano haciendo crecer sus virtudes y potencialidades.

Lo difícil es encontrar un escultor que nos ayude a quitarnos todo aquello que nos estorba y haga surgir de nosotros lo que debemos llegar a ser en similitud a la metáfora del águila de mármol.

Uno de los secretos más valiosos de los líderes de Excelencia es cómo lograron la transformación de sus seguidores: Jesucristo hizo de un puñado de pescadores un grupo de líderes con trascendencia histórica; Gandhi transformó a personas burguesas en luchadores por la libertad; Golda Meir de comerciantes hizo idealistas; Hidalgo, de explotadores, defensores de la dignidad humana; Disney de gente común a productores de felicidad humana; tan sólo citamos a algunos de ellos, y la pregunta es: ¿cómo lo hicieron?, reflexionemos profundamente en la siguiente metáfora que combina los principios más avanzados para modificar y transformar la conducta humana.

El discípulo le preguntó al maestro:

—¿Cómo podré transformar a mis alumnos para que sean excelentes?

—Interésate por cada uno de ellos en forma individual y trata de descubrir sus principales virtudes.

—¿Acaso todos los seres humanos poseen virtudes?

—Si una persona no tuviera una sola cualidad sería un monstruo y si no tuviera una sola limitación dejaría de ser humano y se convertiría en un dios.

—Pero hay seres humanos que se tienen en muy poca autoestima.

—La labor más importante y delicada es hacer que la persona crea en ella misma; en la medida en que lo logres, empezará a autorrespetarse y por consecuencia a esperar más de sí misma.

—Pero también hay seres indolentes y perezosos, ¿qué hacer con ellos?

—Deberás crear grandes expectativas, convencerlos y animarlos a que se decidan a convertirse en lo que deben llegar a ser, los deseos son la chispa que enciende la voluntad, que es el timón de la vida.

—Y si logro convencerlos ¿qué sigue?

—Preparación; sedúcelos para que se enamoren del estudio, que representa la renovación mental, muchos cerebros mueren casi como nacieron: vacíos; es necesario, además, que entiendan que el esfuerzo es el único camino que los conducirá a donde quieren llegar. Querer y hacer son la fuente del poder; el no esfuerzo te lleva a la nada, el que no se esfuerza nada logra.

—Maestro, pero hay personas que creen saberlo todo o sencillamente ya no les interesa aprender nada nuevo.

—La soberbia es la manifestación más representativa de la mediocridad y señala el final del ser humano, todos tenemos como destino natural nunca dejar de crecer, haz entender, al ser que se cree sabelotodo, en qué océano de ignorancia vive, haz que te explique por qué una rosa huele a rosa y un jazmín a jazmín, y si aún así no lo comprende, pídele que le explique, con su sabio lenguaje, el color azul a quien ha nacido ciego; recuerda que sólo yendo de la mano de la humildad podrás recorrer el camino del saber.

—¿Y si la gente se desanima ante tanto esfuerzo y preparación?

—Reconoce cada avance, premia todo esfuerzo por pequeño que sea y ten cuidado de nunca engañar a nadie otorgándole un reconocimiento que no merezca. Siendo auténtico, sencillo, directo y con tu mejor sonrisa entrega los honores que los demás han conquistado; nunca te guardes un reconocimiento, es una grave deuda que tu honor jamás te perdonará.

—¿Eso es todo lo que tengo que hacer para transformar a los demás?

—Estaría incompleto el proceso, pues aun cuando la gente logre creer en sí misma, busque permanentemente la preparación, y haya asimilado que solamente a través del esfuerzo podrá conquistar lo que desea y que la humildad lo conducirá a la fuente inagotable del saber. Falta lo esencial, entrégales una estrella, un ideal por qué luchar, un sueño por realizar y entonces todo lo anterior, en lugar de ser un obstáculo se convertirá en reto porque les has entregado lo mejor de su vida: una razón para existir.

Y finalmente, transmíteles que esta labor la has hecho porque estás convencido de que Dios los necesita y sin ellos su creación no puede continuar.

El alumno hizo una respetuosa reverencia de agradecimiento y con un brillo especial en su mirada salió a conquistar el amor en los seres humanos, para agradecerle a Dios que hoy había descubierto una razón más para estar en su creación.

 

Miguel Ángel Cornejo

 

Fuente: Enciclopedia de la Excelencia

El poder transformador

Tomo VIII, pág. 2678

 


Para mayor información mándanos un correo a:

 

gerencia@cornejoonline.com

Tels. (55) 5281-0477, 5281-1444, 5281-3693